Poca información existe en los archivos sobre la historia de Soto de Cerrato, debido, en buena parte, al expolio de los franceses durante la guerra de la independencia, asi como a una escasa diligencia de los responsables eclesiasticos y municipales a lo largo de los años, que no preservaron adecuadamente los documentos que hoy darian buena cuenta del devenir histórico de esta pequeña villa.

Parece que el origen de este municipio se situa en unos caserones construidos junto al rio Pisuerga, concretamente junto a un soto “sitio que en las riberas o vegas esta poblado de arboles o arbustos” situado en la comarca del Cerrato, muy cerca de la capital, y estarian dedicados a lugar de vacaciones de la curia eclesiastica de la zona.

Se trataba de un lugar tranquilo, donde los obispos de la epoca descansaban de la vorágine diaria, y que debido a su cercania a la capital era muy utilizado, lo que propició que fuera creandose un asentamiento que terminó denominandose “El soto del Cerrato”, si bien exitio un núcleo poblacional primitivo, datado en el siglo XI, que se denominó Soto de Iuso.

Esta villa de realengo (perteneciente al Rey) tenía en sus orígenes una población dedicada a la agricultura, primando en sus orígenes el cultivo de la vid por dos cuestiones fundamentales: las caracteristicas del terreno, y el gusto del clero por el vino. Parece que en aquella época, la mayoría de la producción de la villa se convertía en “caldo” en algunos conocidos monasterios de Castilla.

Soto de Cerrato llegó a tener 270 viñedos, lo que le permitó contar con el lujo de tener dos barriadas de bodegas: las Bodegas de Arriba y las Bodegas de Abajo, aunque posteriormente, fueron prodigandose otros cultivos como el cereal, o mas recientemente la remolacha.

Pocos acontecimientos importantes se sucedieron en esta humilde y pequeña villa, hasta que llegó la época de la invasión francesa. Entre el año 1808 y el 1814, el Cerrato fue escenario de continuos conbates. Muchas poblaciones de las comarcas fueron saqueadas, y Soto de Cerrato no quedó fuera del desastre.

En 1813, concretamente los días 5, 6 y 7 de junio, las tropas francesas llegadas a la Guerra de la Independencia, saquearon todo lo que pudieron del pueblo, robando las humildes posesiones de sus pobladores y llevandose todos los ornamentos de oro y plata de la Parroquia. Las alhajas expoliadas a la parroquia fueron valoradas en mas de 2000 reales.

La población de Soto de Cerrato en 1849, según el Madoz era de “45 vecinos y 235 almas”, mientras que su extensión es de 12,9 Km 2 y su altitud asciende a 726 metros por encima del nivel del mar.